Introducción: El pádel es un deporte dinámico y sumamente divertido, pero la repetición constante de golpes como la bandeja, la víbora o el remate puede generar una sobrecarga importante en los tendones del antebrazo, dando lugar a la temida epicondilitis.
- La importancia del agarre: Un overgrip muy desgastado o un grosor inadecuado en el puño de la pala obliga a la musculatura de tu brazo a realizar un esfuerzo extra innecesario.
- Técnica antes que fuerza: Golpear tarde la bola transfiere toda la vibración del impacto directamente a las articulaciones de tu codo.
- El papel de la fisioterapia: Mediante técnicas de terapia manual, punción seca o radiofrecuencia, podemos desinflamar el tendón, aliviar el dolor y acelerar la recuperación para que no pierdas el ritmo. Llamado a la acción (CTA): ¿Sientes un pinchazo al agarrar la pala? No esperes a que el dolor te deje fuera de la pista. Agenda tu valoración fisioterapéutica y vuelve a jugar al 100%.


